11 Secretos para el liderazgo en ventas

En su libro clásico, “Piense y hágase rico”, Napoleon Hill discutió los once secretos del liderazgo. Al leer este trabajo, parece que los atributos de un liderazgo fuerte y una venta eficaz tienen mucho en común. Después de todo, para tener realmente éxito en las ventas, debe ser un líder, tanto dentro de su propia organización como para sus clientes y clientes.

Parafraseando al gurú de la administración Peter Drucker, un líder es alguien que no solo hace las cosas bien, sino que también hace las cosas correctas, mientras ayuda a otros a hacer lo mismo. Lo mismo ocurre con las ventas: ¿qué mejor manera de servir a sus clientes que saber y comprender realmente lo que hacen y ayudarlos realmente a hacerlo mejor?

Con eso en mente, aquí están los once secretos del liderazgo del Sr. Hill, que se aplican al liderazgo en ventas:
1. “Valor inquebrantable”: Vender con éxito requiere valor; tomar un riesgo donde las probabilidades pueden parecer en su contra; coraje para hacer esa llamada adicional, para lidiar con el cliente o prospecto difícil y no dejar que nada lo detenga. Como dice Hill, el coraje “se basa en el conocimiento de uno mismo y de su ocupación.

2. “Autocontrol”: la capacidad de establecer un rumbo por sí mismo y tomar medidas disciplinadas todos los días es un atributo clave de todos los vendedores exitosos.

3. “Un agudo sentido de la justicia”: distinguir el bien del mal, comprender lo que es justo y equitativo, le permite tomar decisiones sabias e informadas.

4. “Definición de decisión”: Decidir lo que quiere lograr y luego hacer lo que sea necesario para llegar allí, incluso frente a obstáculos y reveses, es crucial para su éxito. Para aquellos que no lo logran, el fracaso generalmente se debe a la falta de decisión sobre lo que realmente quieren.

5. “Definición de planes”: En palabras de Hill, “el líder exitoso debe planificar su trabajo y ejecutar su plan. Nunca se dijeron palabras más verdaderas cuando se trata de vender. Planifique su tiempo y luego tome medidas en su plan todos los días.

6. “El hábito de hacer más de lo que se paga”: ¿Quiere vender más? Haga un esfuerzo adicional para sus clientes. ¿Quiere obtener el respeto, la admiración y la cooperación de sus “clientes” internos, las personas en las que necesita confiar para implementar o ayudarlo a cerrar ventas? Recorre la distancia por ellos también.

7. “Una personalidad agradable”: ¿Vender es un concurso de popularidad? No, pero ¿le comprarías algo a alguien desagradable y grosero?

8. “Simpatía y comprensión:” Vender se trata de comprender lo que HACEN las personas y luego ayudarlas a hacerlo mejor. Simple y llanamente.

9. “Maestría del detalle”: Ah, sí… El diablo, como dicen, está en los detalles. ¿Alguna vez trabajó muy duro para cerrar una venta, solo para que se derrumbara debido a algún pequeño detalle que se pasa por alto? Lo que puede parecerle un pequeño detalle puede ser crucial, tal vez incluso un factor decisivo, para su cliente potencial, cliente o cliente.

10. “Disposición para asumir toda la responsabilidad”: No importa cuánto soporte al cliente brinde su empresa, usted es el principal representante de su organización. Si intenta pasarle la pelota a otra persona, pierde respeto y credibilidad. “Pero realmente no fue mi culpa que el envío se demorara en la aduana y luego el camión de reparto fuera atacado por una jauría de perros salvajes…” No importa; Acepte la responsabilidad de cualquier problema y todos los detalles, y luego haga lo que sea necesario para arreglar las cosas. Sus clientes necesitan saber que usted es su defensor.

11. “Cooperación”: No puede hacerlo solo. Las ventas son un esfuerzo colaborativo. Tus prospectos necesitan colaborar contigo; necesita la cooperación y la ayuda de otras personas tanto dentro como fuera de su organización para que las cosas sucedan. Los mejores vendedores son aquellos que pueden trabajar bien con otros y con los que otras personas quieren trabajar.

Piense en estas once áreas de liderazgo y pregúntese cómo le va en cada uno de estos puntos. Encuentre áreas en las que pueda realizar mejoras y trace su rumbo para trabajar en la mejora de lo que hace cada día; las mejoras incrementales cada día se vuelven exponenciales con el tiempo.